DESDE HACE DIEZ AÑOS NO SALEN FIGURAS DEL FÚTBOL BASE MADRIDISTA
La cantera culé, mucho mejor que la del Madrid
Los dos clubs representan dos filosofías distintas: la de mimar a los talentos de casa hasta convertirlos en figuras, contra la de hacer equipo a golpe de talonario.
La final de la Champions League, del pasado 27 de mayo, en el Olímpico de Roma, se convirtió en una demostración práctica y definitiva de la incontestable calidad de la cantera azulgrana. El Barça, liderado desde el banquillo por un ex futbolista formado también en las categorías inferiores del club, contó con ocho jugadores salidos del fútbol base. Ningún otro equipo había tenido la osadía de hacerlo previamente. Y es que el FC Barcelona ha apostado por una filosofía propia de entender el fútbol, la de descubrir talentos en ciernes, cuidarlos y potenciarlos hasta formar cracks mundiales. Justo lo opuesto a la tendencia actual, liderada por el Real Madrid, quien con Florentino Pérez en la presidencia ha preferido apostar por el golpe de talonario, antes que por cuidar el producto de casa.
En la última década, el equipo catalán se ha convertido en una auténtica fábrica de talentos, hasta el punto de que clubs de toda Europa han tomado la cantera del Barça como referencia de su fútbol base. La médula espinal del equipo de Pep Guardiola está formada por jugadores de la casa que conocen, comprenden y sienten los colores de la camiseta con la que juegan. Empezando por el banquillo, con el de Santpedor y Tito Vilanova, y siguiendo por la portería, defensa, mediocampo y ataque, todos las posiciones están cubiertas por chicos de la casa. De todos modos, la filosofía azulgrana no le da la espalda al mercado, por lo que anualmente se refuerza con los mejores jugadores del momento como Ibrahimovic (2009), Alves (2008) o Henry (2007). El ascenso de jóvenes al primer equipo es constante. Esta temporada, por ejemplo, Guardiola ya ha confirmado que Pedro formará parte exclusivamente de su plantilla.
Por su parte, no es ningún secreto que en los últimos años el fútbol base del equipo blanco ha quedado en un discreto segundo plano. Desde el debut de Raul, Guti y Casillas a mediados de los años 90, la cantera merengue no ha vuelto a dar alegrías al club. Es más, en diciembre del año pasado, con Ramón Calderón en la presidencia, el fútbol base del Real Madrid se convirtió en foco de polémica cuando Michel, director técnico de las categorías inferiores, dimitió después de sacar a la luz todos los trapos sucios del fútbol base, “el presidente no conoce ni se preocupa de mi trabajo, estoy decepcionado, si el presidente no cree en lo que hago, lo mejor es que me vaya”. Todo lo contrario que en Barcelona, que cuenta con una estructura organizada y, especialmente, profesionalizada en la que miman cada uno de los detalles de la formación a nivel deportiva y humana de los jugadores.
En la actual plantilla de Manuel Pellegrini sólo hay seis jugadores salidos de la cantera. Tres de ellos, los veteranos citados anteriormente. De los otros tres, el técnico sólo cuenta con el repescado Esteban Granero, que jugaba cedido en el Getafe. Mientras que el lateral Miguel Torres y Alvaro Negredo están en venta. Otros tres canteranos merengues, Javi García, Dani Parejo y el portero Jordi Codina, ya están totalmente desvinculados del club blanco
Barça y Madrid representan dos maneras radicalmente opuestas de entender el fútbol, la de mimar a los talentos de casa desde sus inicios ante la de pagar a cualquier precio jugadores ya consolidados.









